El seguro de coche a todo riesgo cubre los daños propios del vehículo además de la responsabilidad civil obligatoria. Incluye colisiones (aunque seas culpable), vuelco, actos vandálicos, fenómenos atmosféricos, robo, incendio y rotura de lunas. Es la modalidad más completa del mercado.
¿Qué cubre el seguro a todo riesgo?
Cubre los daños que sufre tu propio coche por accidente, vandalismo, robo, incendio o fenómenos naturales, sumados a la responsabilidad civil obligatoria que protege a terceros.
A diferencia del seguro de terceros, que solo paga los daños que tú causas a otros, el todo riesgo repara también tu vehículo aunque el accidente sea por tu culpa o no haya un tercero implicado. Las coberturas habituales son:
- Daños propios por colisión: reparación de tu coche tras un choque, golpe o salida de vía, seas o no responsable.
- Vuelco del vehículo, con o sin colisión.
- Actos vandálicos: pintadas, ruedas pinchadas, golpes intencionados.
- Fenómenos atmosféricos: granizo, inundación, viento o caída de árboles.
- Robo y hurto del vehículo o de piezas.
- Incendio y explosión.
- Rotura de lunas: parabrisas, lunetas y ventanillas.
La mayoría de pólizas a todo riesgo incorporan también la responsabilidad civil obligatoria, la asistencia en carretera y, según la aseguradora, defensa jurídica y reclamación de daños.
¿Qué diferencia hay entre todo riesgo con y sin franquicia?
La franquicia es la cantidad fija que pagas tú en cada siniestro de daños propios. Sin franquicia, la aseguradora asume el coste íntegro; con franquicia, la prima es más barata pero tú adelantas una parte.
En un todo riesgo sin franquicia no aportas nada cuando reparas tu coche: la empresa de seguros cubre el 100% del daño. Es la opción más tranquila, aunque la prima es la más alta del mercado.
En un todo riesgo con franquicia acuerdas un importe (habitualmente entre 150 y 600 euros) que pagas en cada parte de daños propios. A cambio, la prima baja de forma notable. Conviene a quien tiene pocos siniestros y quiere abaratar el recibo asumiendo el primer tramo del coste.
| Modalidad | Qué cubre | A quién conviene |
|---|---|---|
| Terceros | Solo daños a otros (RC obligatoria) | Coches viejos o de poco valor |
| Terceros ampliado | RC más robo, incendio y lunas | Coches de valor medio |
| Todo riesgo | Lo anterior más daños propios | Coches nuevos o de alto valor |
¿A quién le conviene el todo riesgo?
Conviene sobre todo a vehículos nuevos, financiados o de alto valor, donde reparar un daño propio supondría un desembolso elevado frente a una prima asumible.
Como referencia orientativa, el todo riesgo suele compensar mientras el coche es relativamente nuevo (los primeros años de vida) o si está financiado, ya que la entidad financiera puede exigirlo. También para quienes circulan mucho, aparcan en la calle en zonas con vandalismo o no podrían afrontar el coste de reparar su vehículo sin seguro. Para un coche con varios años y poco valor de mercado, el sobrecoste de la prima rara vez se justifica frente a un terceros o terceros ampliado.
¿Qué no cubre el seguro a todo riesgo?
No cubre el desgaste normal, las averías mecánicas, los daños causados de forma intencionada por el asegurado ni la conducción bajo los efectos del alcohol o sin permiso válido.
Entre las exclusiones más habituales figuran las averías por uso o falta de mantenimiento, los daños previos a la contratación, los siniestros provocados de forma dolosa, conducir en estado de embriaguez o sin carnet en vigor, y el uso del vehículo en competiciones. Los efectos personales del interior suelen quedar fuera salvo cobertura específica. Conviene leer el condicionado para conocer límites, franquicias y exclusiones de cada póliza. Según la DGT, todo vehículo a motor debe contar al menos con el seguro obligatorio de responsabilidad civil.
¿Hay alternativas más económicas al todo riesgo?
Sí. El seguro de terceros y el de terceros ampliado son más baratos y suficientes para muchos conductores, especialmente con coches de valor medio o bajo.
El terceros cubre únicamente los daños a otros; el terceros ampliado añade robo, incendio y lunas sin llegar a los daños propios por colisión. Entre las empresas de seguros del mercado, una empresa de seguros como Tuio ofrece terceros desde 149 euros al año y terceros ampliado desde 179 euros al año, sin comercializar todo riesgo. Para comparar opciones puedes consultar nuestra guía de coberturas y los seguros de coche.
Preguntas frecuentes
¿El todo riesgo cubre los daños si soy yo el culpable del accidente?
Sí. La diferencia clave del todo riesgo frente al terceros es que repara tu propio vehículo aunque el accidente sea por tu culpa o no haya otro coche implicado.
¿Qué es la franquicia en un seguro a todo riesgo?
Es la cantidad fija que pagas tú en cada siniestro de daños propios, habitualmente entre 150 y 600 euros. A cambio, la prima del seguro es más barata que sin franquicia.
¿El todo riesgo cubre el robo del coche?
Sí. El todo riesgo incluye el robo y el hurto del vehículo y de sus piezas, igual que el incendio y la rotura de lunas, que también están presentes en el terceros ampliado.
¿Compensa el todo riesgo en un coche viejo?
Por lo general no. Cuando el valor de mercado del coche es bajo, el sobrecoste de la prima rara vez justifica la cobertura de daños propios; suele convenir más un terceros o terceros ampliado.
¿Qué no cubre nunca un seguro a todo riesgo?
No cubre averías mecánicas, desgaste por uso, daños intencionados del asegurado ni los siniestros conduciendo bajo los efectos del alcohol o sin permiso válido. Cada póliza detalla sus exclusiones.
¿Es obligatorio el seguro a todo riesgo?
No. El único seguro obligatorio es el de responsabilidad civil de terceros. El todo riesgo es voluntario, aunque la entidad financiera puede exigirlo si el coche está financiado.